ATOMOS, HOMBRES Y DIOSES
 
   
Por encima de las rígidas simplificaciones de tantos manuales y de la frecuente tendencia a petrificar la cultura antigua como si se tratara de un objeto arqueológico, el pensamiento griego emerge como manantial inagotable de conocimiento,de experiencias, de proyectos y utopías. A tomos, hombres y dioses se inserta en esta renovada visión del mundo antiguo. Los diez estudios que integran el libro ofrecen una panorámica conscientemente fragmentaria de la filosofía griega.Se distinguen en estas páginas tres grandes núcleos temáticos: la investigación de la naturaleza, la reflexión sobre el hombre como ser moral y social, y el concepto de divino. Destacan por su interés el análisis de la psicología aristotélica desde un punto de vista naturalista; la interpretación del filósofo-rey platónico como el intento de fundir filosofía y política en un nuevo tipo de intelectual; el rastreo de la huella histórica del socratismo; y la consideración del atomismo epicúreo en CUdnto filosofía de la naturaleza orientada a la libertad.«El libro de Andrés Martínez Lorca -escribe el prestigioso helenista Emilio Lledó en su Prólogo- responde inteligentemente a la óptica de un lector moderno que pretende dialogar con esa "semilla inmortal". Precisamente esta empresa es hoy urgente, porque la filosofía griega, siguiendo los moldes establecidos por algunos importantes pensadores de nuestro tiempo, está siendo objeto de un frívolo y, tal vez, inconsciente programa de difuminación y emborronamiento de sus firmes contornos. Pero el autor del presente libro no se limita.exponer con rigor y erudición el discurso que pusieron en marcha griegos, sino que ha intercalado con clarividencia y sensibilidad su pía voz. La voz que postula para la filosofía de los griegos, y filosofía de todos los tiempos, aquella inquieta pregunta que uno de sus más geniales representantes: ¿Podríamos luchar por del mundo, sin saber también de los nombres?»
 
Andrés Martínez Lorca," Átomos, hombres y dioses".Estudios de filosofía griega, Prólogo de Emilio Lledó, Madrid, Editorial Tecnos, 1988.